De narrativa un poco más compleja de lo que estoy acostumbrado a leer de Mendoza, pero con los mismos puntos fuertes: ironía, parodia y algo de esperpento.
Es sin duda es un poco más ambicioso, tanto formalmente como en la historia que pretende abarcar y en esto reside tanto lo mejor como lo peor de la novela. Por un lado, que la narración se dilate durante cuarenta años sin demasiados saltos temporales hace que se pierda en algún momento la tensión narrativa y el hilo argumental que no es lo fundamental porque en los márgenes se encuentra lo más gracioso, lo más profundo y lo más complejo.
Está lejos de ser redonda, pero sus novelas no lo son, no son obras estructuradas y medidas, sino que se disfrutan en las palabras de sus personajes, en sus expresiones y ocurrencias y en las situaciones a las que Mendoza les enfrenta. Ahí es donde es insuperable :)
Si has llegado aquí porque quieres saber algo de la trama ya sabes, la wikipedia es tu amiga. Esto es un blog de opinión en el que hablo de lo que me parece, que rara vez es la trama del libro...
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lunes, noviembre 09, 2009
martes, febrero 03, 2009
"El asombroso viaje de Pomponio Flato" de Eduardo Mendoza
Es un libro muy de Mendoza. Quizás un poquito por debajo de mis expectativas, pero con momentos muy divertidos.
Lo peor, el exceso de suspense y misterio creo que no del todo bien llevado. Lo mejor, el vocabulario, la ironía y por supuesto el uso de personajes bíblicos y/o históricos en una trama en la que aprovecha para jugar con ellos, con mucho humor, algo de mala leche, pero no la suficiente para resultar ofensivo para colectivos sensibles. O sea, lo mejor la idea y el estilo. La ejecución... podría haber sido mejor.
Lo peor, el exceso de suspense y misterio creo que no del todo bien llevado. Lo mejor, el vocabulario, la ironía y por supuesto el uso de personajes bíblicos y/o históricos en una trama en la que aprovecha para jugar con ellos, con mucho humor, algo de mala leche, pero no la suficiente para resultar ofensivo para colectivos sensibles. O sea, lo mejor la idea y el estilo. La ejecución... podría haber sido mejor.
martes, septiembre 25, 2007
"El laberinto de las aceitunas" de Eduardo Mendoza
He leído esta novela casi sin premeditación, casi sólo porque necesitaba algo que leer... Bueno, no me ha decepcionado :)
Había leído en su día, en el instituto (como pasa el tiempo...), El misterio de la cripta embrujada y hace no demasiado La aventura del tocador de señoras, que son la primera y la tercera novela de esta serie de Eduardo Mendoza que es protagonizada por un personaje caricaturesco, esperpéntico y simpáticamente desastroso, literalmente salido de un manicomio que se ve envuelto (o se envuelve el mismo...) en unas aventuras descabelladas y enrevesadas.
Lo mejor de la serie, y de esta novele en particular no es, ni con mucho, la trama, que no deja de basarse en algún tipo de pretexto (McGuffin para los cinéfilos) Lo mejor, desde luego, es lo disparatado del discurso del protagonista que narra en primera persona toda la historia. Escribe con un vocabulario muy recargado y absolutamente poco creíble, lo que produce el efecto contrario al que puede parecer: es muy cómico.
Aprovechando lo demencial de la trama y del protagonista Mendoza se ríe con ganas de lo que le apetece y logra que pase un poco desapercibido entre los fuegos artificiales de la acción.
Es posible que esta entrega, la segunda, sea la más frenética y acelerada, lo que hace que se lea de un tirón. Tiene elementos autoparódicos muy divertidos y un final en el que para nada se cierran todos los detalles, que da una sensación no sé si de más realidad o de cierre rápido de la novela. Pero, como he dicho, es lo de menos... Lo mejor es poder disfrutar de esa narración alocada y de la verborrea y ocurrencias del protagonista.
Había leído en su día, en el instituto (como pasa el tiempo...), El misterio de la cripta embrujada y hace no demasiado La aventura del tocador de señoras, que son la primera y la tercera novela de esta serie de Eduardo Mendoza que es protagonizada por un personaje caricaturesco, esperpéntico y simpáticamente desastroso, literalmente salido de un manicomio que se ve envuelto (o se envuelve el mismo...) en unas aventuras descabelladas y enrevesadas.
Lo mejor de la serie, y de esta novele en particular no es, ni con mucho, la trama, que no deja de basarse en algún tipo de pretexto (McGuffin para los cinéfilos) Lo mejor, desde luego, es lo disparatado del discurso del protagonista que narra en primera persona toda la historia. Escribe con un vocabulario muy recargado y absolutamente poco creíble, lo que produce el efecto contrario al que puede parecer: es muy cómico.
Aprovechando lo demencial de la trama y del protagonista Mendoza se ríe con ganas de lo que le apetece y logra que pase un poco desapercibido entre los fuegos artificiales de la acción.
Es posible que esta entrega, la segunda, sea la más frenética y acelerada, lo que hace que se lea de un tirón. Tiene elementos autoparódicos muy divertidos y un final en el que para nada se cierran todos los detalles, que da una sensación no sé si de más realidad o de cierre rápido de la novela. Pero, como he dicho, es lo de menos... Lo mejor es poder disfrutar de esa narración alocada y de la verborrea y ocurrencias del protagonista.
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