No me ha resultado muy atractivo este "El chino". En verdad sólo pasable. Le he encontrado demasiados defectos y pocas virtudes.
Aparentemente es una novela negra o al menos de una novela policiaca, pero sin embargo la mayor parte de ella podría considerarse de política-ficción, o simplemente política. Lo que podría ser la tensión narrativa o intriga del comienzo se va diluyendo en los flasbacks históricos y en las intrigas políticas de la China contemporánea. Los dos temas, tanto el de los chinos en el Oeste Norteamericano como la China actual podrían ser interesantes, pero no creo que Mankell les saque partido, es un poco difuso en el tema del libro. Además el estilo no ayuda en absoluto, me da la impresión de que todo avanza a trompicones y que la prosa es poco fluida y reiterativa.
Y bueno, tiene algún aspecto positivo y es como cuenta la evolución personal e ideológica de los militantes de izquierda más o menos radical y una descripción convincente de los grupúsculos de los 60-70. Pero eso por si solo no me parece que justifique una novela que me parece muy deslavazada. En el fondo es un poco como Winchester '73, es decir, que el protagonista es el que más información tiene en cada momento, y se van pasando el testigo. Pero al contrario de la película este libro no consigue, a mi juicio, mantener una historia bien trazada. He oído hablar bien de Mankell. Supongo que tiene buenas novelas negras. Pero no ésta.
jueves, enero 29, 2009
martes, enero 13, 2009
"La elegancia del erizo" de Muriel Barbery
No voy a hablar mucho de este libro porque creo que no lo merece. No recomendaría su lectura bajo ningún concepto.
Creo que no voy a ser capaz de no desvelar detalles de la trama, así que sigue leyendo bajo tu propio riesgo :P
Es la historia de una portera y una niña vecina del mismo edificio que disimulan su extraordinaria inteligencia y vulnerabilidad. Eso es el comienzo, que dicho así tampoco suena tan mal. Pero ambas, la portera y la niña lo que destilan sobre todo es pedantería y ganas de encontrar sentido a su vida y se centran en la búsqueda de la belleza a través del Arte.
Si el libro se hubiese quedado aquí podría haber sido una simpática historia de encuentro entre personas de distintas generaciones. Pero no, Barbery necesita meter algo de romance y se inventa al japonés rico que va a descubrir el cisne que se esconde dentro del patito feo. Una vez llega aquí, lo que sigue sólo tiene una solución: muerto el perro se acabó la rabia. Elimino a mi "prota" y santas pascuas. Fin de la historia y todos contentos. Menos yo.
Creo que no voy a ser capaz de no desvelar detalles de la trama, así que sigue leyendo bajo tu propio riesgo :P
Es la historia de una portera y una niña vecina del mismo edificio que disimulan su extraordinaria inteligencia y vulnerabilidad. Eso es el comienzo, que dicho así tampoco suena tan mal. Pero ambas, la portera y la niña lo que destilan sobre todo es pedantería y ganas de encontrar sentido a su vida y se centran en la búsqueda de la belleza a través del Arte.
Si el libro se hubiese quedado aquí podría haber sido una simpática historia de encuentro entre personas de distintas generaciones. Pero no, Barbery necesita meter algo de romance y se inventa al japonés rico que va a descubrir el cisne que se esconde dentro del patito feo. Una vez llega aquí, lo que sigue sólo tiene una solución: muerto el perro se acabó la rabia. Elimino a mi "prota" y santas pascuas. Fin de la historia y todos contentos. Menos yo.
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domingo, enero 11, 2009
"Silvio en el rosedal" de Julio Ramón Ribeyro
Mi lectura de este Silvio en el rosedal ha sido el resultado de una pequeña búsqueda, así que esta es una de las menos aleatorias de estas Lecturas aleatorias. Leí de Ribeyro en las (anti)memorias de Bryce en donde se ensalzaba su persona y su obra. Con lo que, tras otra mención en anobii, me dispuse a encontrarme con el cuentista Ribeyro. Pero da la casualidad de que, a no ser que sea bajo pedido, y aún así, no se puede encontrar en las librerías masivas que frecuento, ya sabéis, FNAC y demás... Entonces recurrí, como en el caso de Olympo y Olympo II, a la biblioteca, esa fuente inagotable y olvidada. Allí, sólo dos obras: ésta y unas memorias. Como las memorias las dejo para cuando sea mayor, elegí esta antología de cuentos.
Y ya he procesado esta antología, en la que efectivamente hay unos cuantos cuentos muy buenos, aunque la media global no sea de sobresaliente. En el prólogo Bryce menciona a Borges y a Rulfo, y posiblemente tiene ecos de ambos, pero yo sin duda lo pondría más bien al lado de Chejov que, todo hay que decirlo, tampoco es mi cuentista favorito. Tiene ese presentar escenas diarias y personajes comunes que se ven envueltos en algún asunto que puede servirles de salida, de evasión o mejora de su día a día y que por lo general recuperan su situación inicial si no la empeoran. Éste podría ser el grueso de los cuentos, los más breves.
Sin embargo los que más me gustan son los menos chejovianos, los más ribeyrianos supongo. En ellos adorna un poco más la presentación y el estilo, limpio no obstante, y llega a lo más profundo. O a mi me lo parece.
La recopilación se abre, estupendamente, con Al pie del acantilado. Una muy poética historia de trabajo, pobreza y obstinación en seguir viviendo. De lo mejor de todo el libro. Los gallinazos sin plumas, que es el que lo sigue, comparte muchos temas y algo del estilo con un resultado menos perfecto.
Hay una serie de cuentos en los que habla de Lima, la sociedad limeña, la nostalgia limeña, algo compartido con Bryce sin duda, que destacan sobre el resto. Sobre los modos de ganar la guerra, nostalgia escolar. El marqués y los gavilanes, nostalgia de la Lima antigua, previa al éxodo rural y a la industrialización. Alienación (cuento edificante seguido de breve colofón) que va en la misma línea pero a la inversa. Si en el anterior el protagonista es un integrante de la vieja sociedad limeña en éste es un zambo seducido por la influencia norteamericana. A pesar de tratarse de un cuento edificante me gusta mucho el modo de describir la adolescencia hormonada y el cruel destino que depara a los personajes, que es por lo menos conmovedor.
Los jacarandás es uno de los mejores. Con un poquito de experimentación y un mucho de amargura, saca una descripción de la sociedad de provincias mientras cuenta una historia casi sin contarla.
El mismo escenario provincial, que acompaña a algún otro de esta colección, forma parte de Silvio en el rosedal que de los que tiene ecos borgianos es el mejor de ellos por su final antiborgiano. Es por definirlo en una frase una búsqueda de la identidad de un hacendado casual, con algún ligero misterio trasversal. Es de una profundidad calmada y extraña.
El resultado final es desigual, pero sin duda por la lectura de los mencionados y de algún otro que habré olvidado, merece mucho la pena. Mi primera opción de lectura eran los cuentos completos. Quizás lo intente alguna vez, si veo el libro, cosa que dudo. Pero lo contaremos aquí si eso sucede.
Y ya he procesado esta antología, en la que efectivamente hay unos cuantos cuentos muy buenos, aunque la media global no sea de sobresaliente. En el prólogo Bryce menciona a Borges y a Rulfo, y posiblemente tiene ecos de ambos, pero yo sin duda lo pondría más bien al lado de Chejov que, todo hay que decirlo, tampoco es mi cuentista favorito. Tiene ese presentar escenas diarias y personajes comunes que se ven envueltos en algún asunto que puede servirles de salida, de evasión o mejora de su día a día y que por lo general recuperan su situación inicial si no la empeoran. Éste podría ser el grueso de los cuentos, los más breves.
Sin embargo los que más me gustan son los menos chejovianos, los más ribeyrianos supongo. En ellos adorna un poco más la presentación y el estilo, limpio no obstante, y llega a lo más profundo. O a mi me lo parece.
La recopilación se abre, estupendamente, con Al pie del acantilado. Una muy poética historia de trabajo, pobreza y obstinación en seguir viviendo. De lo mejor de todo el libro. Los gallinazos sin plumas, que es el que lo sigue, comparte muchos temas y algo del estilo con un resultado menos perfecto.
Hay una serie de cuentos en los que habla de Lima, la sociedad limeña, la nostalgia limeña, algo compartido con Bryce sin duda, que destacan sobre el resto. Sobre los modos de ganar la guerra, nostalgia escolar. El marqués y los gavilanes, nostalgia de la Lima antigua, previa al éxodo rural y a la industrialización. Alienación (cuento edificante seguido de breve colofón) que va en la misma línea pero a la inversa. Si en el anterior el protagonista es un integrante de la vieja sociedad limeña en éste es un zambo seducido por la influencia norteamericana. A pesar de tratarse de un cuento edificante me gusta mucho el modo de describir la adolescencia hormonada y el cruel destino que depara a los personajes, que es por lo menos conmovedor.
Los jacarandás es uno de los mejores. Con un poquito de experimentación y un mucho de amargura, saca una descripción de la sociedad de provincias mientras cuenta una historia casi sin contarla.
El mismo escenario provincial, que acompaña a algún otro de esta colección, forma parte de Silvio en el rosedal que de los que tiene ecos borgianos es el mejor de ellos por su final antiborgiano. Es por definirlo en una frase una búsqueda de la identidad de un hacendado casual, con algún ligero misterio trasversal. Es de una profundidad calmada y extraña.
El resultado final es desigual, pero sin duda por la lectura de los mencionados y de algún otro que habré olvidado, merece mucho la pena. Mi primera opción de lectura eran los cuentos completos. Quizás lo intente alguna vez, si veo el libro, cosa que dudo. Pero lo contaremos aquí si eso sucede.
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viernes, diciembre 19, 2008
"Los hombres que no amaban a las mujeres" de Stieg Larsson
Está escrito como un perfecto best-seller, pensando en su público y en la corrección política. A pesar de esto se lee muy a gusto.
La tensión de esta novela "de misterio" está muy bien graduada y es capaz de tener varias historias paralelas, alguna de ellas de cierta complejidad por el número de personajes envueltos sin que el tono narrativo se resienta en ningún momento, al contrario, gracias a cómo está contado lo hace más interesante.
Si le tuviese que sacar algún pero éste sería lo relativamente plano de los personajes, aunque sospecho que es bastante típico de este género. Sin embargo durante la lectura me ha dado igual. No he sido capaz de despegarme de él y esperaré la edición de las dos partes siguientes con algo de expectación, porque el autor fue bastante hábil dejando cabos sueltos en la historia personal de los protagonistas. Seguiremos contando.
La tensión de esta novela "de misterio" está muy bien graduada y es capaz de tener varias historias paralelas, alguna de ellas de cierta complejidad por el número de personajes envueltos sin que el tono narrativo se resienta en ningún momento, al contrario, gracias a cómo está contado lo hace más interesante.
Si le tuviese que sacar algún pero éste sería lo relativamente plano de los personajes, aunque sospecho que es bastante típico de este género. Sin embargo durante la lectura me ha dado igual. No he sido capaz de despegarme de él y esperaré la edición de las dos partes siguientes con algo de expectación, porque el autor fue bastante hábil dejando cabos sueltos en la historia personal de los protagonistas. Seguiremos contando.
martes, diciembre 09, 2008
"La fortuna de Matilda Turpin" de Álvaro Pombo
El comienzo es esperanzador y Pombo, con un estilo denso y un poco plúmbeo (jeje, que ingenioso) presenta un cuadro familiar en el que las conversaciones dicen más de lo que dicen.
Si el planteamiento es relativamente interesante, planteamiento que dura aproximadamente trescientas páginas y es una buena descripción de una situación cotidiana estancada alternada con flashbacks que aportan perspectiva, el nudo y el desenlace son desmesurados bordeando por momentos el ridículo. Lo que comienza con cotidianeidad y credibilidad acaba de un modo que sería tragicómico si alguien pudiese ver en la trama algo consistente, algo de lo que soy incapaz.
En resumen, mi consejo es parar de leer en la página trescientos si es que quedan ganas después de leer mi comentario :)
Si el planteamiento es relativamente interesante, planteamiento que dura aproximadamente trescientas páginas y es una buena descripción de una situación cotidiana estancada alternada con flashbacks que aportan perspectiva, el nudo y el desenlace son desmesurados bordeando por momentos el ridículo. Lo que comienza con cotidianeidad y credibilidad acaba de un modo que sería tragicómico si alguien pudiese ver en la trama algo consistente, algo de lo que soy incapaz.
En resumen, mi consejo es parar de leer en la página trescientos si es que quedan ganas después de leer mi comentario :)
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jueves, noviembre 13, 2008
"Al sur de la frontera, al oeste del sol" de Haruki Murakami
He leído esta novela más rápido de lo que recuerdo desde hace años, en parte por ser relativamente breve, en parte por lo fluido de su estilo.
Y bueno, tengo una sensación parecida a la que siguió a Tokio Blues, Norwegian wood, aunque ésta me ha gustado mucho más. Ambas me dejan un regusto de, no sé, de videoclip. En ambos se subraya muchísimo la música, aquí es menos pop, más clásica y jazz y menos abundante, un poco más sutil. Además Al sur... carece de ese aire de adolescencia maldita y desubicada que parodió JJ estupendamente. Y tiene mejores cualidades, como el tratamiento de los recuerdos y las obsesiones, de sus mutaciones con el tiempo y de cómo cambia a la vez el pasado, el presente y el futuro.
Y ahora una reflexión lateral... Hay algo que no acabo de entender y es lo mucho que cuentan de la historia en las contraportadas... ¿Cómo se puede presentar la novela con detalles que suceden después de un tercio transcurrido y contar detalles fundamentales de las que no se habla hasta que quedan veinte páginas? Supongo que contra el marketing no se puede luchar, pero yo ya me limito a no leer las contraportadas... Porque...
Voy a hablar de la trama. Deja de leer si no quieres saber más.
¿Cómo se puede presentar la historia con su matrimonio feliz y sus hijas, si su mujer no aparece hasta la página 85?¿Cómo se puede decir que está dispuesto a dejar a su mujer si es algo que no asume hasta la página ~200 en un libro de 266? En fin...
Y bueno, tengo una sensación parecida a la que siguió a Tokio Blues, Norwegian wood, aunque ésta me ha gustado mucho más. Ambas me dejan un regusto de, no sé, de videoclip. En ambos se subraya muchísimo la música, aquí es menos pop, más clásica y jazz y menos abundante, un poco más sutil. Además Al sur... carece de ese aire de adolescencia maldita y desubicada que parodió JJ estupendamente. Y tiene mejores cualidades, como el tratamiento de los recuerdos y las obsesiones, de sus mutaciones con el tiempo y de cómo cambia a la vez el pasado, el presente y el futuro.
Y ahora una reflexión lateral... Hay algo que no acabo de entender y es lo mucho que cuentan de la historia en las contraportadas... ¿Cómo se puede presentar la novela con detalles que suceden después de un tercio transcurrido y contar detalles fundamentales de las que no se habla hasta que quedan veinte páginas? Supongo que contra el marketing no se puede luchar, pero yo ya me limito a no leer las contraportadas... Porque...
Voy a hablar de la trama. Deja de leer si no quieres saber más.
¿Cómo se puede presentar la historia con su matrimonio feliz y sus hijas, si su mujer no aparece hasta la página 85?¿Cómo se puede decir que está dispuesto a dejar a su mujer si es algo que no asume hasta la página ~200 en un libro de 266? En fin...
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