Tenía ganas de leer algo de Lovecraft porque, aunque parezca mentira, nunca le había tenido cerca. El caso es que "El País" me ha brindado una estupenda ocasión para tener algún punto de entrada.
Entiendo que esta selección probablemente no sea de los más representativo del creador de "Los mitos de Cthulhu" pero seguramente da una idea (y si no lo da, estoy deseando escuchar lo que me pierdo)
Pues en esta selección H. P. trata de alterar nuestra calma apelando a mundos cercanos pero desconocidos e inquietantes o a fantasías oníricas en las que el sueño es real y la realidad se desdibuja. Hubiese sido mejor leerlo cuando leí a Poe :) pero de más mayor también se puede leer.
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martes, enero 12, 2010
lunes, julio 13, 2009
"Cuentos" de Roberto Bolaño
Me había encantado 2666 así que saqué esta recopilación de la biblioteca. No tengo claro si es porque se trata de tres libros de cuentos unidos y la acumulación pesa, pero la verdad es que la lectura al final se me ha hecho cuesta arriba.
Comienza bien, pero para mí se va dispersando, enrevesando y mostrando al Bolaño más cercano a la poesía. Seguramente no estará mal, pero no es exactamente poesía lo que esperaba encontrar.
Tiene buenos cuentos, pero el conjunto no me ha llegado a llenar. Es posible que tener demasiadas expectativas hace que se tenga peor postgusto si no se cumplen.
Comienza bien, pero para mí se va dispersando, enrevesando y mostrando al Bolaño más cercano a la poesía. Seguramente no estará mal, pero no es exactamente poesía lo que esperaba encontrar.
Tiene buenos cuentos, pero el conjunto no me ha llegado a llenar. Es posible que tener demasiadas expectativas hace que se tenga peor postgusto si no se cumplen.
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lunes, mayo 11, 2009
"Cuentos, fábulas y lo demás es silencio" de Augusto Monterroso
Muchos y muy buenos cuentos y parodias de fábulas además del demencial Lo demás es silencio. Todo está fantásticamente escrito, con una habilidad técnica que no esconde un humor muy particular, a veces pesimista, otras paradójico, que es lo mejor de todo el conjunto.
He estado a punto de dedicarle una entrada a cada libro, comentando casi cada cuento, pero eso requería un tiempo y una dedicación que no tengo... Sólo puedo decir que me he quedado impresionado y que espero en un futuro (no cercano) releerlo. Es uno de esos pocos libros con los que me ha pasado...
Me ha gustado más la parte de los cuentos, que están depuradísimos. Y como es mi género preferido, cumple con todas las expectativas... De los que recuerdo, Leopoldo (y sus trabajos) y Obras completas me gustan mucho por tocar el tema de la creación literaria y la valentía que requiere, Cómo me deshice de quinientos libros por lo metaliterario y por su humor. También son muy buenos algunos microcuentos como Vaca,Navidad. Año nuevo. Lo que sea o la antiapología de La brevedad, pero hay algunos más...
La "fábulas" son en su mayor parte revisiones de historias conocidas, dándoles giros o distorsiones originales, lo que las hace muy divertidas. La lista de historias mezcla de absurdo y parodia que conforman Todo es silencio es aún más original en cuanto a género literario, bastante inclasificable, con un fondo cada vez más pesimista (o a mi me lo parece...)
Para disfrutar y poner en los favoritos.
He estado a punto de dedicarle una entrada a cada libro, comentando casi cada cuento, pero eso requería un tiempo y una dedicación que no tengo... Sólo puedo decir que me he quedado impresionado y que espero en un futuro (no cercano) releerlo. Es uno de esos pocos libros con los que me ha pasado...
Me ha gustado más la parte de los cuentos, que están depuradísimos. Y como es mi género preferido, cumple con todas las expectativas... De los que recuerdo, Leopoldo (y sus trabajos) y Obras completas me gustan mucho por tocar el tema de la creación literaria y la valentía que requiere, Cómo me deshice de quinientos libros por lo metaliterario y por su humor. También son muy buenos algunos microcuentos como Vaca,Navidad. Año nuevo. Lo que sea o la antiapología de La brevedad, pero hay algunos más...
La "fábulas" son en su mayor parte revisiones de historias conocidas, dándoles giros o distorsiones originales, lo que las hace muy divertidas. La lista de historias mezcla de absurdo y parodia que conforman Todo es silencio es aún más original en cuanto a género literario, bastante inclasificable, con un fondo cada vez más pesimista (o a mi me lo parece...)
Para disfrutar y poner en los favoritos.
martes, febrero 10, 2009
"A la hora en que cierran los bares" de Soledad Puértolas
Libro de relatos de Soledad Puértolas. Breve, pero la mayor parte de ellos me han resultado insípidos. Sólo el primero que da título a la colección, el siguiente, El origen del deseo y quizás Ventajas de la primera persona me parecen un poquito más salvables. El resto, bueno, creo que les falta algo. Quizás tenga que ver la frialdad de la prosa de Puértolas que viniendo de leer cuentos de Pàmies sale malparada. Pero no la quito de mi lista :)
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domingo, febrero 08, 2009
"El último libro de Sergi Pàmies" de Sergi Pàmies
Hace ya varios libros que no me dedicaba al relato corto y no podría haber vuelto con mejor pie. Y ha sido un poco casual, aunque no tanto. Cayó en mis manos un planfletillo proveniente del AVE que contenía varios cuentos de Pàmies. O sea, casi lecturas aleatorias, si no fuese porque había visto hace poco citar al autor. Pseudoaletaorias, como siempre. Y me gustaron. Breves, intensos, emotivos.
Entonces hice lo que hago últimamente, pasarme por la biblioteca y buscar. Disponible sólo éste, pero decidí que podría ser un buen segundo punto de entrada. Y, la verdad, me he quedado con ganas de más. La brevedad parece ir en su favor. Pero vamos, lo importante es el contenido: cuentos muy cortos salvo uno, todos ellos con una gran carga sentimental y emocional, sugiriendo por medio de historias cotidianas soledad, duda y nostalgia sin resultar artificial ni necesariamente pesimista.
Sus personajes son normales, muy normales. De hecho ni les llega a poner nombre lo que les hace casi quedarse en la frontera del arquetipo, si no fuese porque lo que nos cuentan es profundo, parece auténtico, real y por supuesto no arquetípico. También, como Monzó, introduciendo elementos fantásticos, pero para mi gusto y al contrario que en Monzó, son mejores los más realistas, los más urbanos.
Por repasarlos uno a uno, ya que no son muchos, El precio es de lo mejor con una situación y unos personajes tan normales como emocionantes.Océano Pacífico es el más largo, tiene fragmentos muy buenos y juega permanentemente con el azar, la realidad, el futuro y como nos lo imaginamos. La fama, en el que más usa el recurso del arquetipo, bastante divertido. La bestia quizás es el que me parece más flojo, un poco más fantástico. Las dos caras de la misma moneda con un planteamiento estupendo y una primera parte espléndida, un final redondo estropeado un poco por la elección del tema en la segunda parte. Lástima. El futuro, con elementos fantásticos, pero al contrario de lo que he dicho arriba, muy bueno. La máquina de hacer cosquillas, demoledor, muy triste, estupendo. La popularidad que cada día que pasa gana actualidad por ser una descripción de lo peor de ella. Y Cobertura que es un final muy apropiado para este conjunto: como La máquina de hacer cosquillas trata de la paternidad y lo hace de un modo sobrecogedor pero a través de historias de cada día.
Al leerlos a uno le resulta inconcebible que a alguien no se le hubiese ocurrido escribirlos antes y a la vez son tan distintos que no puedo sino recomendarlos. A disfrutar.
Entonces hice lo que hago últimamente, pasarme por la biblioteca y buscar. Disponible sólo éste, pero decidí que podría ser un buen segundo punto de entrada. Y, la verdad, me he quedado con ganas de más. La brevedad parece ir en su favor. Pero vamos, lo importante es el contenido: cuentos muy cortos salvo uno, todos ellos con una gran carga sentimental y emocional, sugiriendo por medio de historias cotidianas soledad, duda y nostalgia sin resultar artificial ni necesariamente pesimista.
Sus personajes son normales, muy normales. De hecho ni les llega a poner nombre lo que les hace casi quedarse en la frontera del arquetipo, si no fuese porque lo que nos cuentan es profundo, parece auténtico, real y por supuesto no arquetípico. También, como Monzó, introduciendo elementos fantásticos, pero para mi gusto y al contrario que en Monzó, son mejores los más realistas, los más urbanos.
Por repasarlos uno a uno, ya que no son muchos, El precio es de lo mejor con una situación y unos personajes tan normales como emocionantes.Océano Pacífico es el más largo, tiene fragmentos muy buenos y juega permanentemente con el azar, la realidad, el futuro y como nos lo imaginamos. La fama, en el que más usa el recurso del arquetipo, bastante divertido. La bestia quizás es el que me parece más flojo, un poco más fantástico. Las dos caras de la misma moneda con un planteamiento estupendo y una primera parte espléndida, un final redondo estropeado un poco por la elección del tema en la segunda parte. Lástima. El futuro, con elementos fantásticos, pero al contrario de lo que he dicho arriba, muy bueno. La máquina de hacer cosquillas, demoledor, muy triste, estupendo. La popularidad que cada día que pasa gana actualidad por ser una descripción de lo peor de ella. Y Cobertura que es un final muy apropiado para este conjunto: como La máquina de hacer cosquillas trata de la paternidad y lo hace de un modo sobrecogedor pero a través de historias de cada día.
Al leerlos a uno le resulta inconcebible que a alguien no se le hubiese ocurrido escribirlos antes y a la vez son tan distintos que no puedo sino recomendarlos. A disfrutar.
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domingo, enero 11, 2009
"Silvio en el rosedal" de Julio Ramón Ribeyro
Mi lectura de este Silvio en el rosedal ha sido el resultado de una pequeña búsqueda, así que esta es una de las menos aleatorias de estas Lecturas aleatorias. Leí de Ribeyro en las (anti)memorias de Bryce en donde se ensalzaba su persona y su obra. Con lo que, tras otra mención en anobii, me dispuse a encontrarme con el cuentista Ribeyro. Pero da la casualidad de que, a no ser que sea bajo pedido, y aún así, no se puede encontrar en las librerías masivas que frecuento, ya sabéis, FNAC y demás... Entonces recurrí, como en el caso de Olympo y Olympo II, a la biblioteca, esa fuente inagotable y olvidada. Allí, sólo dos obras: ésta y unas memorias. Como las memorias las dejo para cuando sea mayor, elegí esta antología de cuentos.
Y ya he procesado esta antología, en la que efectivamente hay unos cuantos cuentos muy buenos, aunque la media global no sea de sobresaliente. En el prólogo Bryce menciona a Borges y a Rulfo, y posiblemente tiene ecos de ambos, pero yo sin duda lo pondría más bien al lado de Chejov que, todo hay que decirlo, tampoco es mi cuentista favorito. Tiene ese presentar escenas diarias y personajes comunes que se ven envueltos en algún asunto que puede servirles de salida, de evasión o mejora de su día a día y que por lo general recuperan su situación inicial si no la empeoran. Éste podría ser el grueso de los cuentos, los más breves.
Sin embargo los que más me gustan son los menos chejovianos, los más ribeyrianos supongo. En ellos adorna un poco más la presentación y el estilo, limpio no obstante, y llega a lo más profundo. O a mi me lo parece.
La recopilación se abre, estupendamente, con Al pie del acantilado. Una muy poética historia de trabajo, pobreza y obstinación en seguir viviendo. De lo mejor de todo el libro. Los gallinazos sin plumas, que es el que lo sigue, comparte muchos temas y algo del estilo con un resultado menos perfecto.
Hay una serie de cuentos en los que habla de Lima, la sociedad limeña, la nostalgia limeña, algo compartido con Bryce sin duda, que destacan sobre el resto. Sobre los modos de ganar la guerra, nostalgia escolar. El marqués y los gavilanes, nostalgia de la Lima antigua, previa al éxodo rural y a la industrialización. Alienación (cuento edificante seguido de breve colofón) que va en la misma línea pero a la inversa. Si en el anterior el protagonista es un integrante de la vieja sociedad limeña en éste es un zambo seducido por la influencia norteamericana. A pesar de tratarse de un cuento edificante me gusta mucho el modo de describir la adolescencia hormonada y el cruel destino que depara a los personajes, que es por lo menos conmovedor.
Los jacarandás es uno de los mejores. Con un poquito de experimentación y un mucho de amargura, saca una descripción de la sociedad de provincias mientras cuenta una historia casi sin contarla.
El mismo escenario provincial, que acompaña a algún otro de esta colección, forma parte de Silvio en el rosedal que de los que tiene ecos borgianos es el mejor de ellos por su final antiborgiano. Es por definirlo en una frase una búsqueda de la identidad de un hacendado casual, con algún ligero misterio trasversal. Es de una profundidad calmada y extraña.
El resultado final es desigual, pero sin duda por la lectura de los mencionados y de algún otro que habré olvidado, merece mucho la pena. Mi primera opción de lectura eran los cuentos completos. Quizás lo intente alguna vez, si veo el libro, cosa que dudo. Pero lo contaremos aquí si eso sucede.
Y ya he procesado esta antología, en la que efectivamente hay unos cuantos cuentos muy buenos, aunque la media global no sea de sobresaliente. En el prólogo Bryce menciona a Borges y a Rulfo, y posiblemente tiene ecos de ambos, pero yo sin duda lo pondría más bien al lado de Chejov que, todo hay que decirlo, tampoco es mi cuentista favorito. Tiene ese presentar escenas diarias y personajes comunes que se ven envueltos en algún asunto que puede servirles de salida, de evasión o mejora de su día a día y que por lo general recuperan su situación inicial si no la empeoran. Éste podría ser el grueso de los cuentos, los más breves.
Sin embargo los que más me gustan son los menos chejovianos, los más ribeyrianos supongo. En ellos adorna un poco más la presentación y el estilo, limpio no obstante, y llega a lo más profundo. O a mi me lo parece.
La recopilación se abre, estupendamente, con Al pie del acantilado. Una muy poética historia de trabajo, pobreza y obstinación en seguir viviendo. De lo mejor de todo el libro. Los gallinazos sin plumas, que es el que lo sigue, comparte muchos temas y algo del estilo con un resultado menos perfecto.
Hay una serie de cuentos en los que habla de Lima, la sociedad limeña, la nostalgia limeña, algo compartido con Bryce sin duda, que destacan sobre el resto. Sobre los modos de ganar la guerra, nostalgia escolar. El marqués y los gavilanes, nostalgia de la Lima antigua, previa al éxodo rural y a la industrialización. Alienación (cuento edificante seguido de breve colofón) que va en la misma línea pero a la inversa. Si en el anterior el protagonista es un integrante de la vieja sociedad limeña en éste es un zambo seducido por la influencia norteamericana. A pesar de tratarse de un cuento edificante me gusta mucho el modo de describir la adolescencia hormonada y el cruel destino que depara a los personajes, que es por lo menos conmovedor.
Los jacarandás es uno de los mejores. Con un poquito de experimentación y un mucho de amargura, saca una descripción de la sociedad de provincias mientras cuenta una historia casi sin contarla.
El mismo escenario provincial, que acompaña a algún otro de esta colección, forma parte de Silvio en el rosedal que de los que tiene ecos borgianos es el mejor de ellos por su final antiborgiano. Es por definirlo en una frase una búsqueda de la identidad de un hacendado casual, con algún ligero misterio trasversal. Es de una profundidad calmada y extraña.
El resultado final es desigual, pero sin duda por la lectura de los mencionados y de algún otro que habré olvidado, merece mucho la pena. Mi primera opción de lectura eran los cuentos completos. Quizás lo intente alguna vez, si veo el libro, cosa que dudo. Pero lo contaremos aquí si eso sucede.
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domingo, marzo 18, 2007
"Ochenta y seis cuentos" de Quim Monzó
Desde que leí Vida familiar de Quim Monzó en Antología de la ¿mejor? literatura de ¿humor? de todos los tiempos vol.3 editado por FNAC tenía la idea en la cabeza: tengo que leer más de Monzó, esto es muy bueno. Así que me he metido entre pecho y espalda esta sobredosis cuentística que es Ochenta y seis cuentos. Consta de cinco libros ya publicados anteriormente y ahora revisados, Uf, dijo él (1978), Olivetti, Moulinex, Chaffoteaux et Maury (1980), La isla de Maians (1985), El porqué de las cosas (1993) y Guadalajara (1996). Comentar tantos cuentos escritos en semejante intervalo de tiempo es por fuerza difícil y yo, aunque lo intente, no soy un autentico crítico, así que, desde mi amateurismo vocacional, lo haré lo mejor que pueda. Ahí va:
Primero, el principio: Uf, dijo él. El comienzo es brutal, fantástico en todos los buenos sentidos de la palabra: Historia de un amor rompe los esquemas temporales con una facilidad sorprendente. Llama la atención también el lenguaje explícitamente sexual, que en 1978 debía ser muy provocador, pero que no se ha quedado para nada anticuado, sino que sigue siendo un cuento redondísimo y muy gracioso. En la misma línea fantástica (¿con un punto surrealista? ¿o directamente surrealista? no, más bien no..) que probablemente es lo que más me gusta de Monzó, está Sobre la volubilidad del espíritu humano, Sobre la futilidad de los deseos humanos y quizás Confidencia. El otro Monzó de estos primeros cuentos, un poco más experimental, también me parece interesante, aunque los cuentos son menos individuales y me parecen menos redondos, pero sin embargo se ve la facilidad que tiene para escribir con frases largas y elaboradas, enlazadas de modo poco común y sin embargo logra con ello una fluidez que otros ni en cien años de frases cortas y diálogos animados. De estos me han gustado especialmente Splassshf, descripción un poco cómica del cutrerio vacacional y del ligoteo veraniego y la La creación, en el que se describe eso, la creación del mundo, nada más y nada menos :)
Olivetti, Moulinex, Chaffoteaux et Maury sigue la misma línea, pero rondando un poquito más la metaficción y jugando con la propia ficción, como en Muñecas rusas, que es un poco como continuidad de los parques de Cortázar, salvando las distancias (en este cuento al menos), Thomsom, Braun, Corberó, Philipshave..., o Oldeberkoop, un monólogo muy curioso... Del otro Monzó más fantastico, hay menos rastros, pero nos regala Un cine y Reino vegetal, ambos con muy buenos finales. Comienza aquí Quim Monzó con el lío con los nombres sus personajes. Juega muchísimo con ello, de diversos modos, pero en este libro se limita a N y S en El norte del sur y a los que empiezan por H en En punto. Pero luego volveré sobre ello....
De Isla de Maians me gustan casi todos. Seguramente el estilo comienza a ser un poco más limpio, más trasparente, menos visible, pero los cuentos no sufren por ello, más bien al contrario... Sigue habiendo una sección meta, de los que destacaría Filología y El secuestro, ambos rozando el tema de la creación literaria, pero con algo más. De la sección fantástica, son muy buenos Casa con jardín, La filantropía del mobiliario y No esté tan seguro, quizás previsible, o quizás no, pero muy bueno. También muy interesante Literatura rural, que en el catalán original seguro que gana, aunque la traducción de Javier Cercas, que es el traductor de todos los libros salvo El porqué de las cosas, me ha parecido muy buena, apenas parece un texto traducido. Aumenta por cierto en Isla de Maians el uso del maltrato de sus personajes, identificándolos como ella, I, el agente inmobiliario o el hombre... Parece como si tratase de desindividualizarlos, de hacer de ellos estereotipos, patrones o paradigmas antes que personajes, que tratase de darles generalidad antes que identificarlos.
Esto es aún más evidente en El porqué de las cosas. La identificación de los personajes se hace a veces por iniciales, letras al azar o, con un efecto aún más potente, a través de perífrasis Especialmente significativo es el ejemplo de La euforia de los troyanos: "El hombre que durante la infancia había tenido una cierta fe religiosa" es el primer identificador que recibe el protagonista, que sigue con la etiqueta unas páginas más, hasta que cambia, varias veces, todas igualmente desidentificativas :"El hombre que fue de viaje de fin de curso a Mallorca" o "El hombre que tuvo su primera novia a los quince años". El cuento merece la pena aunque sea solo por eso. Aunque este libro es el que menos me ha gustado, es posible que por esa tendencia al estereotipo. (Casi) toda la primera mitad del libro son cuentos de ese estilo y exagerando se podría resumir en "la vida de pareja es una mierda", con un resultado un poco repetitivo y no muy conseguido. Al final del libro la cosa se anima y entra en una fase no se si desmitificadora o deconstructiva, y revisa varios cuentos populares partiendo en general de su final y a base de ironía y anacronías logra un efecto muy gracioso, mucho mejor que cuando se pone un poco más "trascendente"... De los mejores son La micología, sobre los gnomos de los tres deseos, La monarquía, sobre Cenicienta y La fauna sobre los ratones y gatos en los dibujos animados. La sección meta es muy reducida, pero tiene buena representación en El cuento, el último del libro.
Y ya por último Guadalajara, que mejora el anterior bastante. Comienza con Vida familiar que ya comenté en su día, y que está muy bien. Luego entra en una fase un poco revisionista también, con A las puertas de Troya, Las libertades helvéticas y Gregor en los que revisa respectivamente La Ilíada, la historia de Guillermo Tell y La Metamorfosis de Kafka, pero un poco a la inversa, que resulta muy interesante y gracioso a la vez. También en la misma línea y con buenos resultados Hambre y sed de justicia con Robin Hood. La tercera parte es más cotidiana, pero al contrario que en El porqué de las cosas aquí logra convencerme de la cotidianeidad y encadena cuatro cuentos muy interesantes: El día de cada día, sobre el poder de la mentira asumida por todos, La vida es tan corta sobre la fantasía del encierro en los ascensores con alguien atractivo, El poder de la palabra con un título muy descriptivo :) y La literatura que ya roza más la fantasía a la vez que la metaficción. Después viene La fuerza centrípeta, que me ha recordado, aunque tiene solo algo que ver, a Órbitas inestables en el espacio de las mentiras de Greg Egan, y por tanto a El ángel exterminador de Buñuel, aunque en este caso aún es una vuelta de tuerca más, es un cuento un poco menos estático. Por último, en la quinta parte Estrategias sería un poco más cotidiano, Vidas de los profetas más fantástico y con un final muy bueno, Durante la guerra, sobre la conspiranoia, con mucho humor y por fin, Los libros que es un cierre genial en lo que parece que va a ser "solo" un cuento sobre los lectores compulsivos y que además de eso encierra un final muy interesante sobre la creación literaria y sorprendente para el mismo cuento.
En fin, que me lo he pasado muy bien leyendo estos cuentos, pero creo que va siendo hora de que recupere la novela, que llevo mucho relato corto seguido...
Primero, el principio: Uf, dijo él. El comienzo es brutal, fantástico en todos los buenos sentidos de la palabra: Historia de un amor rompe los esquemas temporales con una facilidad sorprendente. Llama la atención también el lenguaje explícitamente sexual, que en 1978 debía ser muy provocador, pero que no se ha quedado para nada anticuado, sino que sigue siendo un cuento redondísimo y muy gracioso. En la misma línea fantástica (¿con un punto surrealista? ¿o directamente surrealista? no, más bien no..) que probablemente es lo que más me gusta de Monzó, está Sobre la volubilidad del espíritu humano, Sobre la futilidad de los deseos humanos y quizás Confidencia. El otro Monzó de estos primeros cuentos, un poco más experimental, también me parece interesante, aunque los cuentos son menos individuales y me parecen menos redondos, pero sin embargo se ve la facilidad que tiene para escribir con frases largas y elaboradas, enlazadas de modo poco común y sin embargo logra con ello una fluidez que otros ni en cien años de frases cortas y diálogos animados. De estos me han gustado especialmente Splassshf, descripción un poco cómica del cutrerio vacacional y del ligoteo veraniego y la La creación, en el que se describe eso, la creación del mundo, nada más y nada menos :)
Olivetti, Moulinex, Chaffoteaux et Maury sigue la misma línea, pero rondando un poquito más la metaficción y jugando con la propia ficción, como en Muñecas rusas, que es un poco como continuidad de los parques de Cortázar, salvando las distancias (en este cuento al menos), Thomsom, Braun, Corberó, Philipshave..., o Oldeberkoop, un monólogo muy curioso... Del otro Monzó más fantastico, hay menos rastros, pero nos regala Un cine y Reino vegetal, ambos con muy buenos finales. Comienza aquí Quim Monzó con el lío con los nombres sus personajes. Juega muchísimo con ello, de diversos modos, pero en este libro se limita a N y S en El norte del sur y a los que empiezan por H en En punto. Pero luego volveré sobre ello....
De Isla de Maians me gustan casi todos. Seguramente el estilo comienza a ser un poco más limpio, más trasparente, menos visible, pero los cuentos no sufren por ello, más bien al contrario... Sigue habiendo una sección meta, de los que destacaría Filología y El secuestro, ambos rozando el tema de la creación literaria, pero con algo más. De la sección fantástica, son muy buenos Casa con jardín, La filantropía del mobiliario y No esté tan seguro, quizás previsible, o quizás no, pero muy bueno. También muy interesante Literatura rural, que en el catalán original seguro que gana, aunque la traducción de Javier Cercas, que es el traductor de todos los libros salvo El porqué de las cosas, me ha parecido muy buena, apenas parece un texto traducido. Aumenta por cierto en Isla de Maians el uso del maltrato de sus personajes, identificándolos como ella, I, el agente inmobiliario o el hombre... Parece como si tratase de desindividualizarlos, de hacer de ellos estereotipos, patrones o paradigmas antes que personajes, que tratase de darles generalidad antes que identificarlos.
Esto es aún más evidente en El porqué de las cosas. La identificación de los personajes se hace a veces por iniciales, letras al azar o, con un efecto aún más potente, a través de perífrasis Especialmente significativo es el ejemplo de La euforia de los troyanos: "El hombre que durante la infancia había tenido una cierta fe religiosa" es el primer identificador que recibe el protagonista, que sigue con la etiqueta unas páginas más, hasta que cambia, varias veces, todas igualmente desidentificativas :"El hombre que fue de viaje de fin de curso a Mallorca" o "El hombre que tuvo su primera novia a los quince años". El cuento merece la pena aunque sea solo por eso. Aunque este libro es el que menos me ha gustado, es posible que por esa tendencia al estereotipo. (Casi) toda la primera mitad del libro son cuentos de ese estilo y exagerando se podría resumir en "la vida de pareja es una mierda", con un resultado un poco repetitivo y no muy conseguido. Al final del libro la cosa se anima y entra en una fase no se si desmitificadora o deconstructiva, y revisa varios cuentos populares partiendo en general de su final y a base de ironía y anacronías logra un efecto muy gracioso, mucho mejor que cuando se pone un poco más "trascendente"... De los mejores son La micología, sobre los gnomos de los tres deseos, La monarquía, sobre Cenicienta y La fauna sobre los ratones y gatos en los dibujos animados. La sección meta es muy reducida, pero tiene buena representación en El cuento, el último del libro.
Y ya por último Guadalajara, que mejora el anterior bastante. Comienza con Vida familiar que ya comenté en su día, y que está muy bien. Luego entra en una fase un poco revisionista también, con A las puertas de Troya, Las libertades helvéticas y Gregor en los que revisa respectivamente La Ilíada, la historia de Guillermo Tell y La Metamorfosis de Kafka, pero un poco a la inversa, que resulta muy interesante y gracioso a la vez. También en la misma línea y con buenos resultados Hambre y sed de justicia con Robin Hood. La tercera parte es más cotidiana, pero al contrario que en El porqué de las cosas aquí logra convencerme de la cotidianeidad y encadena cuatro cuentos muy interesantes: El día de cada día, sobre el poder de la mentira asumida por todos, La vida es tan corta sobre la fantasía del encierro en los ascensores con alguien atractivo, El poder de la palabra con un título muy descriptivo :) y La literatura que ya roza más la fantasía a la vez que la metaficción. Después viene La fuerza centrípeta, que me ha recordado, aunque tiene solo algo que ver, a Órbitas inestables en el espacio de las mentiras de Greg Egan, y por tanto a El ángel exterminador de Buñuel, aunque en este caso aún es una vuelta de tuerca más, es un cuento un poco menos estático. Por último, en la quinta parte Estrategias sería un poco más cotidiano, Vidas de los profetas más fantástico y con un final muy bueno, Durante la guerra, sobre la conspiranoia, con mucho humor y por fin, Los libros que es un cierre genial en lo que parece que va a ser "solo" un cuento sobre los lectores compulsivos y que además de eso encierra un final muy interesante sobre la creación literaria y sorprendente para el mismo cuento.
En fin, que me lo he pasado muy bien leyendo estos cuentos, pero creo que va siendo hora de que recupere la novela, que llevo mucho relato corto seguido...
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sábado, septiembre 09, 2006
"Final del juego" de Julio Cortázar
Seguimos con cuentos de Julio Cortázar. Ahora es "Final del juego".
El comienzo no podía ser más espectacular y prometedor... Continuidad de los parques es sorprendente en su brevedad, a pesar de avisarlo en el título. Seguro que no fue el primero que lo hizo, pero mezclar varias ficciones anidadas de la manera que lo hace es brillantísimo, con un gran toque borgiano, por cierto...
Los dos siguientes siguen la misma línea. No se culpe a nadie es una cuento muy a la Cortázar en el que partiendo de una situación muy cotidiana se acaba en algo muy distinto con una gran habilidad para que resulte convincente lo que fractura la normalidad... A partir de el río, menos logrado para mi gusto, el nivel decae algo, a pesar de mantener una gran calidad, claro. Repasaré algunos de los cuentos que más me han gustado...
Los venenos es hasta cierto punto costumbrista y según dicen con inspiración autobiográfica. El final es lo mejor. Más costumbristas aún me parecen El móvil y Torito. Subraya muchísimo el hablar argentino (de la época, si no me equivoco...) y son dos buenas historias. De la primera dice mucho su título. La segunda es la vieja historia del ascenso y caída de un boxeador, tantas veces contada y que tantos buenos resultados da (casi tan buenos como las historias de jazzmen)
Las Ménades es impactante, además de tener más lecturas que la evidente, según cuentan en la wikipedia, en el artículo sobre Las Ménades.
Axolotl es bastante hipnótico, se autopredice o adelanta acontecimientos, pero a pesar de ello no deja de sorprender.
En La noche boca arriba Cortázar tiene una buena idea para un cuento, pero para mi gusto lo estropea dando pistas innecesarias para esconder un buen final sorprendente. Hay veces que cuando se trata de despistar al lector se le dan datos innecesarios que te conducen a donde supuestamente no quiere el escritor, demasiado anticipadamente...
Por último, el que da título al libro, Final del juego, es buen cierre. También del lado más costumbrista (o me lo parece a mi, siempre que el narrador es un niño-adolescente) se va desarrollando una historia en la que se cuenta eso, el final del juego, en sentido literal (de un juego al que juegan las protagonistas) pero también el final de todos los juegos, el final de la infancia. Ningún toque fantástico, pero muy bueno.
Creo que me toca un descanso de Cortázar, de momento, aunque los he disfrutado mucho...
El comienzo no podía ser más espectacular y prometedor... Continuidad de los parques es sorprendente en su brevedad, a pesar de avisarlo en el título. Seguro que no fue el primero que lo hizo, pero mezclar varias ficciones anidadas de la manera que lo hace es brillantísimo, con un gran toque borgiano, por cierto...
Los dos siguientes siguen la misma línea. No se culpe a nadie es una cuento muy a la Cortázar en el que partiendo de una situación muy cotidiana se acaba en algo muy distinto con una gran habilidad para que resulte convincente lo que fractura la normalidad... A partir de el río, menos logrado para mi gusto, el nivel decae algo, a pesar de mantener una gran calidad, claro. Repasaré algunos de los cuentos que más me han gustado...
Los venenos es hasta cierto punto costumbrista y según dicen con inspiración autobiográfica. El final es lo mejor. Más costumbristas aún me parecen El móvil y Torito. Subraya muchísimo el hablar argentino (de la época, si no me equivoco...) y son dos buenas historias. De la primera dice mucho su título. La segunda es la vieja historia del ascenso y caída de un boxeador, tantas veces contada y que tantos buenos resultados da (casi tan buenos como las historias de jazzmen)
Las Ménades es impactante, además de tener más lecturas que la evidente, según cuentan en la wikipedia, en el artículo sobre Las Ménades.
Axolotl es bastante hipnótico, se autopredice o adelanta acontecimientos, pero a pesar de ello no deja de sorprender.
En La noche boca arriba Cortázar tiene una buena idea para un cuento, pero para mi gusto lo estropea dando pistas innecesarias para esconder un buen final sorprendente. Hay veces que cuando se trata de despistar al lector se le dan datos innecesarios que te conducen a donde supuestamente no quiere el escritor, demasiado anticipadamente...
Por último, el que da título al libro, Final del juego, es buen cierre. También del lado más costumbrista (o me lo parece a mi, siempre que el narrador es un niño-adolescente) se va desarrollando una historia en la que se cuenta eso, el final del juego, en sentido literal (de un juego al que juegan las protagonistas) pero también el final de todos los juegos, el final de la infancia. Ningún toque fantástico, pero muy bueno.
Creo que me toca un descanso de Cortázar, de momento, aunque los he disfrutado mucho...
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Julio Cortázar
sábado, marzo 18, 2006
"El Perseguidor" de Julio Cortázar
Este cuento tiene entidad propia dentro de los primeros cuentos de Cortázar. Esta entidad se la gana a pulso nos sólo por la dimensión (en mi edición más de 50 páginas) sino porque me parece el más trascendente de todos ellos. Como esta opinión es completamente subjetiva paso a explicarla y bueno el que opine de otro modo o tenga otra percepción que lo diga :)
El planteamiento del cuento es sencillo y desde el punto de vista del siglo XXI un poco tópico del siglo XX(*): El jazzman genio, de algún modo incomprendido, atormentado, dependiente de algún tipo de espupefaciente, que se va deslizando a los márgenes de la sociedad, la cordura y finalmente la vida.
Tanto desde el punto de vista formal como conceptual me ha parecido impresionante. En el fondo, si me preguntan cual es el tema del cuento yo respondería que "La decepción de la realidad". El protagonista se hace explícitamente las preguntas que de algún modo los adultos dejamos de hacernos, damos por supuestas o tratamos de soslayar. Preguntas acerca de las creaciones de absolutos, de modelos, de Dios, que no se ven refrendadas por la compleja realidad, que, terca, se empeña en no dejarse domar por los conceptos. Preguntas sobre la percepción del tiempo, su relatividad, su misterio. Todo ello con un lenguaje y unos planteamientos no filosóficos o formales sino cotidianos y creíbles.
Desde el punto de vista formal, me ha parecido brillantísimo. El uso de los tiempos verbales, pasando de presente a futuro a pasado consiguiendo dar sensación de proximidad, inevitabilidad y recuerdo en distintos fragmentos del cuento. Por otro lado el hecho de que el narrador no sea el protagonista, tenga una cierta distancia con él pero que esa distancia se diluya en sus conversaciones hace que la percepción del lector oscile, dando y negando credibilidad a las cosas que se dicen...
En resumen, un relato para pensar, sentir y disfrutar.
(*)Como buen tópico, se repite. Curiosamente me he encontrado con él un par de veces hace poco. Por un lado "Alrededor de la media noche", de Bertrand Tavernier, que es un clon de la hisoria de "El perseguidor". Lo que podría ser el argumento es el mismo. La historia es la misma, incluso los secundarios son los mismos. Pero en el contar de la historia, la película es un poco más hermética, y se centra casi exclusivamente en el "tópico". El cuento va más allá.
Además he leído hace poco "El invierno en Lisboa" de Antonio Muñoz Molina, que también recomiendo, aunque es un poco más tipo novela negra con algún toque digamos existencial.
El planteamiento del cuento es sencillo y desde el punto de vista del siglo XXI un poco tópico del siglo XX(*): El jazzman genio, de algún modo incomprendido, atormentado, dependiente de algún tipo de espupefaciente, que se va deslizando a los márgenes de la sociedad, la cordura y finalmente la vida.
Tanto desde el punto de vista formal como conceptual me ha parecido impresionante. En el fondo, si me preguntan cual es el tema del cuento yo respondería que "La decepción de la realidad". El protagonista se hace explícitamente las preguntas que de algún modo los adultos dejamos de hacernos, damos por supuestas o tratamos de soslayar. Preguntas acerca de las creaciones de absolutos, de modelos, de Dios, que no se ven refrendadas por la compleja realidad, que, terca, se empeña en no dejarse domar por los conceptos. Preguntas sobre la percepción del tiempo, su relatividad, su misterio. Todo ello con un lenguaje y unos planteamientos no filosóficos o formales sino cotidianos y creíbles.
Desde el punto de vista formal, me ha parecido brillantísimo. El uso de los tiempos verbales, pasando de presente a futuro a pasado consiguiendo dar sensación de proximidad, inevitabilidad y recuerdo en distintos fragmentos del cuento. Por otro lado el hecho de que el narrador no sea el protagonista, tenga una cierta distancia con él pero que esa distancia se diluya en sus conversaciones hace que la percepción del lector oscile, dando y negando credibilidad a las cosas que se dicen...
En resumen, un relato para pensar, sentir y disfrutar.
(*)Como buen tópico, se repite. Curiosamente me he encontrado con él un par de veces hace poco. Por un lado "Alrededor de la media noche", de Bertrand Tavernier, que es un clon de la hisoria de "El perseguidor". Lo que podría ser el argumento es el mismo. La historia es la misma, incluso los secundarios son los mismos. Pero en el contar de la historia, la película es un poco más hermética, y se centra casi exclusivamente en el "tópico". El cuento va más allá.
Además he leído hace poco "El invierno en Lisboa" de Antonio Muñoz Molina, que también recomiendo, aunque es un poco más tipo novela negra con algún toque digamos existencial.
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sábado, marzo 11, 2006
"La otra orilla", "Bestiario" y "Las armas secretas" de Julio Cortázar
El libro que en esta ocasión ha caído en mis manos es "Cuentos completos/1" de Julio Cortázar. Vaya comienzo para este blog, ¿verdad? si, me lo pongo difícil :)
Comentarlo completo me resultaría imposible y además no me apetece esperar a leerlo entero, así que voy a empezar por los tres primeros libros que lo componen, "La otra orilla", "Bestiario" y "Las armas secretas".
"La otra orilla" se podría considerarse literatura fantástica lo que en manos de Cortázar no significa lo mismo que en otras manos... Está dividido en tres partes, Las dos primeras, "Plagios y traducciones" e "Historias de Gabriel Medrano" son más o menos similares. Partiendo de situaciones cotidianas Cortázar incluye algún factor no realista para trastocar y fracturar el posible orden de partida, haciendo dudar al lector (¿o al protagonista? ¿o a los dos?) acerca de la realidad de lo que se cuenta. Es precisamente esta sensación de duda lo que más me ha gustado. Destacaría sobre todo "Manos que crecen", "Llama el teléfono, Delia" y "Bruja". La tercera parte, "Prolegómenos a la Astronomía" me ha gustado menos. Son cuentos un poco más experimentales, en los que trata de crear relatos que tienen como escenario y protagonistas a elementos del cosmos. Me han recordado un poco a "Las cosmicómicas" de Italo Calvino (Supongo que será al revés, porque este último es de 1965...)
"Bestiario" son menos cuentos, pero quizás más impactantes. Contienen menos elementos fantásticos, aunque algunos tienen un toque, pero lo relevante de ellos es más bien lo que les pasa por la cabeza a los protagonistas en la situaciones en las que se ven encerrados. Hay algunos muy buenos, con una atmósfera densa, tensa y a la vez inevitable. Los mejores me han parecido "Casa tomada", "Carta a una señorita de París", "Circe" y el que da nombre al libro "Bestiario".
"Las armas secretas" son aún menos cuentos, un poco diferentes entre si. Por eso solo voy a hablar de los que me han gustado. "Cartas de mamá" va de menos a más, algo perfecto para un cuento. "Los buenos servicios" es bastante original, a pesar de no tener ni rastro de elementos fantásticos. "Las babas del diablo" es el típico cuento del que no entiendes nada hasta que casi al final encaja todo, con lo que hay que tener un poco de paciencia con él. Y por fin para mi el mejor: "El perseguidor". Pero me ha gustado lo suficiente para dedicarle una entrada en solitario...
Por hacer un resumen han parecido muy recomendables pero de calidad variable. Por disfrutar de los que son realmente buenos merece la pena leer los otros, y como es mejor decidir por uno mismo recomendaría leer todos...
Comentarlo completo me resultaría imposible y además no me apetece esperar a leerlo entero, así que voy a empezar por los tres primeros libros que lo componen, "La otra orilla", "Bestiario" y "Las armas secretas".
"La otra orilla" se podría considerarse literatura fantástica lo que en manos de Cortázar no significa lo mismo que en otras manos... Está dividido en tres partes, Las dos primeras, "Plagios y traducciones" e "Historias de Gabriel Medrano" son más o menos similares. Partiendo de situaciones cotidianas Cortázar incluye algún factor no realista para trastocar y fracturar el posible orden de partida, haciendo dudar al lector (¿o al protagonista? ¿o a los dos?) acerca de la realidad de lo que se cuenta. Es precisamente esta sensación de duda lo que más me ha gustado. Destacaría sobre todo "Manos que crecen", "Llama el teléfono, Delia" y "Bruja". La tercera parte, "Prolegómenos a la Astronomía" me ha gustado menos. Son cuentos un poco más experimentales, en los que trata de crear relatos que tienen como escenario y protagonistas a elementos del cosmos. Me han recordado un poco a "Las cosmicómicas" de Italo Calvino (Supongo que será al revés, porque este último es de 1965...)
"Bestiario" son menos cuentos, pero quizás más impactantes. Contienen menos elementos fantásticos, aunque algunos tienen un toque, pero lo relevante de ellos es más bien lo que les pasa por la cabeza a los protagonistas en la situaciones en las que se ven encerrados. Hay algunos muy buenos, con una atmósfera densa, tensa y a la vez inevitable. Los mejores me han parecido "Casa tomada", "Carta a una señorita de París", "Circe" y el que da nombre al libro "Bestiario".
"Las armas secretas" son aún menos cuentos, un poco diferentes entre si. Por eso solo voy a hablar de los que me han gustado. "Cartas de mamá" va de menos a más, algo perfecto para un cuento. "Los buenos servicios" es bastante original, a pesar de no tener ni rastro de elementos fantásticos. "Las babas del diablo" es el típico cuento del que no entiendes nada hasta que casi al final encaja todo, con lo que hay que tener un poco de paciencia con él. Y por fin para mi el mejor: "El perseguidor". Pero me ha gustado lo suficiente para dedicarle una entrada en solitario...
Por hacer un resumen han parecido muy recomendables pero de calidad variable. Por disfrutar de los que son realmente buenos merece la pena leer los otros, y como es mejor decidir por uno mismo recomendaría leer todos...
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